La cocina casi casi que va a ser mi territorio en esta nueva república que constituiremos será donde probablemente más disfrute pasar el tiempo por una simple razón amo profundamente cocinar y siento que hacer de comer para otros es un acto de entrega absoluta donde vuelco no menos que mi esencia.
Es por eso que quiero que sea todo lo bonita que imagino, que tenga espacio para compartir mates con amigas, lugar para amasar pizzas, ventana para que me entre la brisa y para pasar platos, carnes y botellas al sector de la futura parrilla.
Toda nuestra casa fue pensada e ideada como una casa vivida, y diría que uno de los ambientes que más imagino así es la cocina.
Fue mutando bastante durante la construcción, primero me "quitaron" casi 50 cm de ancho, luego entendí que realmente no los necesitaba, después "repensamos" la distribución de las cosas y finalmente debido a un problemita de entendimiento con el arquitecto hubo que sumar una guarda que lejos de quedar espantosa como en un momento imaginé le dió un toquecito cálido a tanto color arenita.
Ahora debatimos la pintura, será sintética? al agua? lavable? brillosa?... no lo sabemos pero si acordamos que tendrá algún toque de naranja (que alegría!!!) y será cortado por muebles de melamina blancos con mesada de granito pero tampoco definimos tonalidad...
Gracias a la magia informática podemos hacernos una idea de como va a quedar, y eso... es muy bueno, aunque ya sabemos que los resultados finales pueden no coincidir jaja
Pero por acá va rumbeando nuestra casita... próximamente nos honrará con su presencia el plomero (hay cada vez falta menos!!! *salta, festeja, se marea, se sienta, salta de nuevo*)
No hay comentarios:
Publicar un comentario