Dejando de largo los conceptos físicos de la masa y peso, este post arranca titulado por un problema que me planteó mi abuela cuando tenía 5 años, sí me acuerdo, porque respondí mal, y lo que también recuerdo es la sensación de que ella me lo había preguntado para que me equivoque, como diría la Chiqui Legrand no soy rencorosa pero sí memoriosa jaja.
Años después casi 20, un muy buen amigo, y hasta hace poco compañero de trabajo me dijo una de las frases que me guían y me abofetean en la incertidumbre... "HAY QUE ELEGIR Y HACERSE CARGO", sí sí, nada nuevo bajo el sol, pero esas palabras saliendo en un instante en de mi vida en la que me sentía sumamente frágil e impotente ante situaciones educativas, que ahora me parecen bastante triviales, y por sobre todo de una persona para la que desde mi perspectiva la vida le sucedía sin demasiado esfuerzo, es decir yo no creía que él eligiera sino que dejara que le ocurriera y se adaptaba.
Pero claro, era tan cierto lo que me decía, la vida es eso, si tantas veces armé cuadros de decisión, bifurcaciones y diagramas de flujos, los famosos diagramas de espina de pescado (causa-consecuencia), porque necesitaba yo, que me lo dijeran así en 7 palabras, bueno ya lo sabemos, a veces la práctica vence por completo a la teoría.
Meses después de ese hecho al parecer poco relevante me encontraba yo defendiendo mi tesis de Ingeniería, una, sino la más, situación estresante de mis 24 años, ahí temblando fría, pálida, y por sobre todo nerviosa, dando mis sentidos, mis argumentos, mis explicaciones, de un tema tan complejo, que me hizo reflexionar más de una vez considerando si la decisión había sido la correcta. Por suerte sí lo fue, un 18 de diciembre aflojé cada músculo de mi cuerpo y alcancé la dicha de estar orgullosa y satisfecha conmigo misma.
Pero una vez terminada la exposición, una de las integrantes del tribunal examinador se quedó charlando conmigo, durante toda mi defensa, parecía entre ignorándome, o no comprendiendo lo que decía, me preguntó tantas cosas que pensé ahí mismo que me iba mandar a casa con las manos vacías, me preguntó quien me había ayudado, y a veces me daba la sensación de que mis respuestas no la dejaban satisfecha.
Finalmente antes de irme me dijo otra frase que me dejaría pensando, me dijo creo que si vos hubieses hecho esta carrera presencial (la hice toda a distancia, yendo a rendir cada dos meses), habrías explotado todo tu potencial... momento de silencio... flashback y meditación veloz, (pasó por mi radar de sarcasmo algo roto como el de Sheldon Cooper, y lo sentí genuino), le contesté que podría ser, pero que así como lo hice estaba feliz.
Y después pensando, porque esta segunda frase me apareció los 350 km de regreso a casa y varias veces en los día sucesivos... y pensé que pesa más 1 kg de plumas o 1 de plomo? ya todos sabemos que es lo mismo, pero quien puede realmente determinar el "PESO" de esa decisión, la vida es elegir y hacerse cargo y yo estoy más que satisfecha con los caminos transitados, probablemente no seré la mejor ingeniera, ni mucho menos, pero el equilibrio entre mis plumas y mi plomo me tiene contenta, haciendo imponderables esfuerzos para que esa delicada igualdad de platillos me mantenga entera, conforme, y abierta a entender que la vida es como uno quiera, siempre que esté dispuesto a asumir lo que nosotros mismos nos forjamos.
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